Testimonios y Experiencias

Esta página es un homenaje a todas las mujeres, madres, padres y bebés a los que he tenido el placer de acompañar. Cada una de ellas me ha aportado alegría, confianza, amor y me han hecho crecer como profesional y como persona. Ellas se nutren de conocimientos y yo me nutro con la experiencia y el placer de acompañarlas, en un camino que a veces se complica, y otras es maravilloso. Donde compartimos risas y lágrimas. La experiencia de haber estado con ellas es un regalo que me aporta felicidad en el trabajo y cuando vuelvo a casa con mi propia familia.

Doy las GRACIAS a todas las mujeres con las que he estado y a todas aquellas que aún están por llegar.

La maternidad tiene un efecto humanizador. Todo se reduce a lo esencial

“La maternidad, una gran desconocida para las mujeres que aún no tienen hijos. Conocer a Cristina, ha sido una de las mejores cosas de la vida, y poder compartir el gran momento de la maternidad juntas, fue una experiencia muy bonita. Fui afortunada porqué sin planificarlo ella estuvo en el parto de mi primer hijo. El destino hizo que compartiéramos juntas un gran momento de ilusión y amor. Solo puedo decir GRACIAS”

Nuria P.

“Vivir nuestro primer embarazo con Cristina fue un regalo. Su implicación, su acogida, su acompañamiento cercano y su calor, hizo que los momentos de dudas y miedos se convirtieran en sonrisas, complicidad y aprendizaje. La conocimos en las clases preparto y esa misma semana pedimos un cambio de comadrona para tenerla cerca al final del embarazo. Encontramos el respeto y la fuerza para hacer las cosas a nuestra manera, y cómo realmente sentíamos. Gracias Cristina por esos momentos tan mágicos y felices. Juno, nuestra hija vino feliz, con un parto muy esperado y sin miedos. Gracias para siempre”

Marina R.
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“Durante mi embarazo fui el tipo de mami que lee y busca todo tipo de información por Internet. Había visto vídeos de partos, leído libros sobre el embarazo, parto, lactancia, participaba en foros con otras embarazadas… Todo lo que oliera a parto me entusiasmaba. Así que cuando empecé el curso, yo ya me sabía toda la teoría, e iba con las expectativas muy bajas. Y otras madres me dijeron que esos cursos no servían de nada. Iba con una serie de prejuicios en contra de las clases preparto.

Pero tuve la gran suerte de coincidir con Cristina, escoger en que hospital quería parir, y que me encontraría a comadronas como Cristina, fue lo mejor que me podía haber pasado en el curso. Cristina como matrona no solo explica la fisiología de un parto o cómo será el postparto, sobretodo e contagia entusiasmo y te da el empoderamiento que necesitas”

Naiara B.
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“Cristina es una excelente persona y muy buena profesional. Nos ayudó mucho en las clases preparto”

Siham A.

“La vida está llena de “bonitas coincidencias”, no creo en las coincidencias. Creo que la vida te pone a cada persona en el capítulo correspondiente. Un claro ejemplo es cuando conocimos a Cristina, mi matrona. Solo al entrar en la consulta sentí que era especial y la persona adecuada para acompañarnos en una de las etapas más bellas de mi vida. En nuestro primer contacto nos transmitió pasión por su trabajo, alegría, dulzura, tranquilidad, seguridad y confianza. Aquellas primeras sensaciones no fueron erróneas, esas sensaciones fueron cogiendo firmeza después de cada visita y sobre todo después de las sesiones de preparación al parto.

Cristina sabe escuchar, acompañar, comunicar con dulzura y firmeza sus mensajes. Gestiona con gran facilidad los grupos y hace que surja una bonita cohesión entre todos. ¿Y por qué? Porque se nota que hace lo que le apasiona, y ofrece lo mejor de ella poniendo todo el amor. Estoy muy agradecida de haberla encontrado en mi camino. Gran profesional y también gran persona con la cual estoy segura que compartiré otros momentos bonitos e importantes de mi vida. Gracias por acompañarme”

Jessica S.
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“Tuve mucha suerte porqué me encontré genial durante las 38 semanas. Menos los 2-3 primeros meses que el sueño y el cansancio era bestial. Quizás soy un caso excepcional, porque tampoco tuve las famosas nauseas ni vómitos. Tuve suerte de contar con buenos profesionales especialistas que me aconsejaban, entre ellos Cristina. Pasamos miedo y preocupación porque durante el embarazo, diagnosticaron por ecografía una anomalía en el corazón a mi hijo. Por suerte, quedó todo en un susto ya que era una anomalía bastante corriente. Al final del embarazo, aunque el parto se avanzó 2 semanas, estaba cansada ya tenía ganas de verle la carita a mi hijo. Lo recuerdo como un momento de alegría y nostalgia a la vez.

Afronté el parto con mucha tranquilidad y pocos miedos gracias a las clases preparto que solucionaron muchas de mis dudas. También leía libros y junto el asesoramiento de la matrona fue la clave para no sentir-me angustiada o desorientada. Mi pareja también me ayudó a sentirme querida y me ayudaba en todo lo que necesitaba. Así que me considero una embarazada afortunada. Resumido en una frase, ha sido la mayor y más bonita aventura de mi vida, y como todas las aventuras genial compartirlas con tus seres más queridos. La recompensa final no se puede expresar con palabras. La felicidad de tener a mi hijo entre los brazos.

Para finalizar, quiero decir que las clases de preparto con Cristina fueron amenas, interesantes y divertidas. Te permite compartir dudas y miedos, te sientes acompañado. Y si te puede acompañar tu pareja genial. Dedicar un tiempo exclusivo cada semana para hablar del embarazo no es siempre tan fácil. Además hice grupo de amigas, que aún hoy día y después de 2 años seguimos quedando y compartiendo dudas, preocupaciones y éxito de nuestro pequeñitos. Gracias por todo Cristina. Si le damos un hermanito a Nelson contamos contigo”

Arantxa S.
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“Creo que podría escribir un libro de como he vivido mi experiencia contigo. Han estado poquitas las veces que nos hemos visto, ya que solo pude ir a la mitad de las clases. Kai (mi hijo) quería salir y nació con antelación. En mi caso el embarazo fue una sorpresa y decidí ser madre soltera. El embarazo fue muy romántico y bonito. Lo disfruté mucho. También con un poco de ignorancia Y a poco a poco me fui sumergiendo en el mundo del parto. Mi manera de ser hace que no me preocupe por las cosas que aún no han pasado. Tampoco me hacían ilusión las clases preparto, la primera clase la cancelaron, y las aplazaron. Pensé será el destino.

Cuando empecé las clases preparto, me di cuenta que esto iba en serio, que está bien saber lo que te espera. Abrí los ojos a la realidad. Viví tus clases con mucha intensidad y sobre todo me gustó la energía que aportaste. La forma de comunicar a veces con seriedad y a veces con “bromas” divertidas. Das información súper útil. La clase que menos me gustó es en la que se trataban todos los casos en los que debes ir urgentemente al hospital, me lo tomé en plan “son cosas fuera de lo normal” Pero al final me sirvió, ya que rompí aguas a las 36 semanas y tuve a mi hijo prematuro. Entré en urgencias en xoc porque en menos de 24 horas tendría a mi hijo en brazos.  Yo esperaba que fuera todo una falsa alarma y me dijeran que todo estaba bien. La maleta del bebé la dejé en casa convencida de que todo sería una falsa alarma.

Y allí en urgencias apareciste tu, rápidamente me sentí tranquila. Sabia que estaba en buenas manos. Me dijiste: “los bebés son inteligentes, ellos saben cuando están preparados para nacer” Todo fue tan normal. Todo salió bien. Se acabó tu turno, vino otra comadrona, y volviste conmigo otra vez. El parto lo he explicado a muchísima gente y sigo explicándolo. Fue fenomenal. Fue muy largo, yo sentía que mi hijo no querría salir, pero me dijiste que lo hacía muy bien. Un empujón y después de muchos otros seguías diciéndome que lo hacía muy bien. Me diste muchísima confianza y energía para seguir y seguir. Vi en la expresión de la cara la emoción de “Venga, que estamos todos esperándote para recibirte”

Kai no quería salir y al final la ginecóloga decidió ayudarme con una ventosa. Fue el pequeño toque que necesitaba para salir. Y vino mi pequeño Kai al mundo, a la hora del vermut 12:00 11 de Diciembre del 2017 Me salen lágrimas de emoción escribiendo esta historia. La energía positiva que me has aportado Y transmitido en todo momento y la confianza de que todo iba bien. Pero no se acabó ahí, a Kai le costó entender cómo coger el pecho para alimentarse. Yo tenía muchas preguntas para solucionar el problema, apunté todas mis dudas. Al día siguiente apareciste otra vez en la planta para verme y te disparé todas mis dudas.

Todo se solucionó bien. Sacar la leche con un sacaleches eléctrico, dársela con jeringa i un dedo en la boca. I si, en una semana aprendió a succionar. En una semana se cogió bien a mi pecho y des de entonces continua comiendo. Con cada revisión la pediatra lo ve grande aunque fuera prematuro. Ahora ya 6 meses y 8 kgr. Y la historia continuó, después de 3 semanas de vida, Kai cogió bronquilitis (infección respiratoria causada por un virus). Volvimos a ingresar una semana más. Viniste a verme el 1 de Enero a primera hora, y aunque estaba preocupada por Kai, volví a sentir confianza y tranquilidad como siempre. Sabía que estaba en buenas manos y todo volvió a salir bien.

Un beso enorme Cristina”

Joice S.
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“Para mí la maternidad fue muy diferente a lo que esperaba. En mi primera maternidad tuve que afrontar-me a la muerte de mi hijo cuando lo esperaba recibirlo vivo. Aprendí a recordar a mi hijo con una sonrisa, aunque no pueda abrazarlo tal y como había soñado.

Me conformo mirando a sus dos hermanas y verlo reflejado en sus ojos, en sus sonrisas y en sus éxitos. He aprendido a repartir besos por partida trile. Aunque tenga que dirigirlos al cielo para que llegue a su estrellita.

Cristina me alargó la mano y me acompañó en las dos siguientes maternidades, mis miedos aparecían en cualquier momento y en cualquier situación. Ella me trató con el afecto y la paciencia que desea toda madre, me cuidaba con comprensión. Empatizó conmigo para saber que necesitaba en cada momento. Cómo me hubiera gustado coincidir contigo el día que me despedí de mi hijo de mi pequeño trozo de cielo. Todo hubiera sido muy diferente contigo a mi lado.

Siempre estaré enormemente agradecida de que me permitieras ser yo misma, sin juzgarme, tan solo acompañándome en el camino de la maternidad. Esta maternidad llena de luz y de sombras que te enseñan a vivir la vida de otra manera. Valorando enormemente lo que tenemos aquí abajo y soñando con lo que tenemos allí arriba. Gracias por todo Cristina”

Sandra, Joel, Ainhara y Lucía
Déjame guiarte en tu feminidad